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domingo, 17 de noviembre de 2013

Por qué gritamos cuando estamos enojados? Curiosa respuesta


LA DISTANCIA DE LOS CORAZONES

Un día, Meher Baba preguntó a sus mandalíes:

- ¿Por qué las personas se gritan cuando están enojadas?

Los hombres pensaron durante unos momentos.

- Porque pierden la calma- dijo uno-, por eso se gritan.

- Pero, ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? –Preguntó Baba-. ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?

Los hombres dieron algunas otras respuestas, pero ninguna de ellas satisfacía al maestro Meher Baba. Finalmente, él explicó:

- Cuando dos personas están enojadas y discuten, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esta distancia, deben gritar para poder escucharse. Mientras más enojadas estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse la una a la otra a través de esa gran distancia.
Luego, Baba preguntó:

- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Pues que no se gritan, sino que se hablan suavemente, ¿por qué?... Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellas es muy pequeña.

Los discípulos lo escuchaban absortos y Meher Baba continuó:- Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? Los enamorados no hablan, sólo susurran y se acercan más en su amor.

Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es, observad lo cerca que están dos personas que se aman. Así pues, cuando discutáis, no dejéis que vuestros corazones se alejen, no digáis palabras que los distancien más. Llegará un día en que la distancia será tanta que ya no encontrareis el camino de regreso.

JAIME SOLER Y M. MERCÈ CONANGLA

lunes, 11 de noviembre de 2013

El Comité Olímpico doblegado

Si algo podemos aprender de todo deportista,  es la incesante lucha, el sacrificio, el constante esfuerzo por autosuperarse, por alcanzar un sueño, el juego limpio, el respeto, la no discriminación...en los deportes de equipo el compañerismo, la cooperación y también, como hemos visto a veces la humildad, y la humanidad, cuando un atleta se cayó en los últimos metros finales y el atleta que iba delante paró para ayudarle... Valores que sin lugar a dudas, lejos quedan del actual Comité Olímpico celebrando unos juegos olímpicos donde la homosexualidad está penada.



Fuente y si quieres firmar la petición

sábado, 9 de noviembre de 2013

Nueve consejos para una buena salud en pareja

Por Miguel Ayuso

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Se han escrito miles de libros y artículos sobre cómo debe comportarse un matrimonio para ser feliz. La relación de pareja es un campo abonado para el conflicto y allí donde hay conflicto hay libros de autoayuda. Pero “cantidad” no significa “calidad”. Nuestro conocimiento sobre el matrimonio (o las relaciones duraderas, que para el caso es lo mismo) suele limitarse a una serie de lugares comunes y trivializaciones que, si bien parten de premisas ciertas, son de escasa utilidad.

Cuando realmente necesitas ayuda en tu relación lo primero que haces es preguntar a tus amigos, que acaban soltando los mismos lugares comunes: “un polvo y lo arregláis”, “no te preocupes, se le va a pasar en seguida, las mujeres son así”, “hazte la dura y ya verás que pronto te hace caso”… En fin, lo de siempre.

La redactora de la revista Salon, Tracy Clark-Flory, está a punto de contraer matrimonio, pero antes de enfilar el altar quiso recopilar las mejores recomendaciones sobre pareja para tenerlas presentes en su nueva etapa vital. Su misión: buscar consejos apoyados por la evidencia y respaldados por la gente que verdaderamente sabe del tema, y no por los desvaríos propios de las borracheras entre amigos. Este es el resultado.



Elogia a tu pareja y sé cariñoso
La investigadora Terri Orbuch, más conocida como Doctora Amor, una de las más grandes expertas del mundo en materia de relaciones de pareja, ha estudiado durante más de tres décadas el comportamiento de 373 matrimonios y ha llegado a la conclusión de que las parejas más felices son aquellas que afirman su afecto de forma regular: se piropean, se ayudan, se apoyan mutuamente, e incurren en comportamientos afectivos no sexuales, como cogerse de la mano. Y por sorprendente que pudiera parecer, son los hombres los que más necesitan esta afirmación afectiva, pues las mujeres, generalmente, la obtienen de otras personas que no son sus maridos.


Deja de hablar de la casa, el trabajo y los problemas de pareja
Otra de las características de las parejas felices es que “hablan con frecuencia sobre asuntos que no tienen nada que ver con la relación”, asegura Orbuch. En su opinión, una buena herramienta para fortalecer a la pareja es reservar como mínimo 10 minutos al día para charlar sobre otras cosas que no sean el trabajo, la familia, el cuidado de la casa y la relación en sí. No es tan sencillo como parece, con la que está cayendo es difícil abstraerse de cómo vas a pagar las facturas, qué vas a hacer para comer mañana y quién se va a encargar de pasear al perro, pero merece la pena hacer el esfuerzo por olvidarse de todo esto y hablar de cine, música, política o lo que sea. Este pequeño cambio “infunde nueva vida a las relaciones”, explica la experta.  


Permanece alerta
Hubo un tiempo en que los matrimonios eran para siempre, y no era porque siguieran funcionando, era porque no quedaba otra. Pero hoy en día no hay espacio para darlo todo por hecho. Si una pareja se hace aburrida termina por desaparecer. “En mi estudio”, explica Orbuch, “cuando las parejas decían que su relación era rutinaria o aburrida eran cada vez más infelices”. Escapar de la rutina es esencial para que las cosas funcionen. No se necesitan grandes cambios, sólo hacer cosas nuevas en pareja, pues la novedad libera dopamina y ayuda a mantener los sentimientos de amor romántico.


Trata de fijarte en lo bueno
“Cuanto más dura un matrimonio, más fácil es darse cuenta de lo que no nos gusta de nuestra pareja”, asegura la psicóloga Harriet Lerner, autora de Marriage Rules, A Manual for the Married and the Coupled Up (Brilliance Corp, 2012). “Y nadie puede sobrevivir en un matrimonio, al menos no felizmente, si se siente más juzgado que admirado”.
La mejor herramienta para evitar juzgar a tu compañero más de la cuenta es tratar de ver si lo positivo supera a lo negativo: en vez de fijarte en todo lo que no te gusta, pensar en las cosas que sí te gustan. Y por lo general, son superirores, pues normalmente no estás con alguien “porque sí”.


Haz tu vida
Para Lerner, todo matrimonio debe preservar la independencia de las partes: “Mantén la relación con tus amigos y tu familia, persigue tus propios intereses y ayuda a quién lo necesite. Si tu energía primaria no está centrada en vivir tu propia vida de la mejor manera posible, estarás demasiado centrado en tu compañero, de una manera preocupada o crítica”.


Busca las “emociones blandas”
Cuando discutimos con nuestra pareja salen a la luz dos tipos de emociones: las “duras”, como la ira o la delación, que son más visibles, y las “blandas”, como la ansiedad o la vengüenza, más difíciles de detectar. Según la historiadora Stephanie Coontz, autora de Historia del matrimonio (Gedisa, 2008), detrás de una emoción “dura” siempre hay una emoción “blanda”, que por lo general está en la base del conflicto. Si queremos solucionar con éxito nuestros problemas debemos centrarnos en las emociones “blandas”, un consejo que sirve para todo tipo de relaciones, no sólo las de pareja.


Haz el amor aunque no tengas ganas
“Aunque no te apetezca, debes hacer el amor de forma regular”, asegura Helen Fisher, antropóloga autora de Anatomía del amor: Historia natural de la monogamia, el adulterio y el divorcio (Anagrama, 2007). Esto, asegura, no quiere decir que tengas que hacer el amor con alguien que no quiere hacer el amor contigo, ni tampoco que tengas que decirle a tu pareja que no importa que no esté de humor, quiere decir que no siempre debes esperar a que aparezca el deseo sexual para tener relaciones sexuales.
“La estimulación sexual de los genitales libera dopamina, que sostiene el sentimiento de amor romántico”, asegura la investigadora. “Gracias al orgasmo obtenemos un aluvión de oxitocina y vasopresina, dos neurotransmisores que potencian los sentimientos de apego a la pareja”. Además, “el líquido seminal es un buen antidepresivo, lleno de productos químicos que levantan el optimismo”.


No te dejes llevar por la fantasía
En su libro You Can Be Right (or You Can Be Married): Looking for Love in the Age of Divorce (Scribner Book Co, 2012), Dana Adam Shapiro –más conocida por su labor como cineasta– cuenta la historia de divorciados de todo el mundo a los que pidió consejos sobre cómo llevar a buen puerto un matrimonio. En su opinión, sólo comprende bien en qué falla un matrimonio el que ha pasado por la ruptura de uno.
En una de las entrevistas recogidas en el libro, Jim, un hombre de 55 años que está ahora felizmente casado con su tercera mujer, llega a una conclusión que resulta decisiva para que un matrimonio triunfe: “Hay algo absolutamente divino en la habilidad para poner a alguien en tu corazón, y pensar que es más importante que ninguna otra cosa. Pero desde los tiempos del mayor pornógrafo que ha vivido nunca, Shakespeare, hemos tratado de que el amor sea algo más. Y lo que ocurre es que la grandeza absoluta y la magnificencia de lo que el amor es realmente, se eclipsa por la decepción que nos causa pensar que no es de la forma en que fantaseamos que debería ser. Lo mejor que puedes esperar es encontrar a alguien que te respete lo suficiente en el asqueroso devenir cotidiano y sea honesto contigo. Esto es lo más romántico del mundo”.
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La vida según George Eliot a través de los momentos en los que callas

CUANDO CALLAS

Guardar silencio puede ser una muestra de sabiduría y prudencia, pero también un signo de temor y complicidad.

Cuando callas, también hablas de ti mismo.

Cuando callas un secreto, conozco tu fidelidad de amigo.

Cuando callas tu propio dolor, conozco tu fortaleza.

Cuando callas ante el dolor ajeno, conozco tu impotencia y tu respeto.

Cuando callas ante la injusticia, conozco tu miedo y tu complicidad.

Cuando callas ante lo imposible, conozco tu madurez y dominio.

Cuando callas ante la estupidez ajena, conozco tu sabiduría.

Cuando callas ante los fuertes y poderosos, conozco tu temor y cobardía.

Cuando callas ante lo que ignoras, conozco tu prudencia.

Cuando callas tus propios meritos, conozco tu humildad y grandeza.

El Silencio es el tiempo donde el sabio medita.

Siembra para ser tú mismo...

GEORGE ELIOT

miércoles, 6 de noviembre de 2013

2 canciones para dos personas especiales. Vanesa Martín



Pd: la primera por P esa incondicional que me la dio a conocer precisamente con esa canción :)
y la segunda y no menos importante, para la Luna Llena ;)

Desorden y creatividad: es necesaria una para darse la otra?

"Al momento de trabajar o estudiar, las condiciones en las que se encuentra nuestro escritorio podrían tener un efecto fundamental en nuestro desempeño. Mientras que el orden ofrece la sensación de profesionalismo y seriedad, el desorden ofrece la impresión contraria. Sin embargo, los ambientes desordenados contribuyen a la creatividad. Pero, ¿cómo?


Un estudio realizado por los investigadores Kathlee. Vohs, Joseph Redden y Ryan Rahine de la Universidad de Minnesota demostró que el desorden del espacio de trabajo no es algo negativo sino, por el contrario, ayuda al desarrollo de la creatividad. Bajo la hipótesis de que los ambientes ordenados asientan la adhesión de las convenciones sociales y conservadoras; y que los espacios desordenados animan a las personas a buscar la novedad y los caminos no convencionales, los investigadores llevaron a cabo tres experimentos.
Según cuentan los investigadores en su estudio, el punto de partida para el trabajo fue el razonamiento acerca de que “el orden y el desorden son estados comunes del ambiente que activan distintas partes de la mente, y que pueden beneficiar a la persona con diferentes resultados”. 

El primero de los experimentos convocó a 34 estudiantes holandeses asignados aleatoriamente a un espacio ordenado o un ambiente desordenado. Las habitaciones eran iguales y su locación era contigua, por lo que la entrada de luz era la misma. Este ejercicio tuvo tres partes diferentes: primero, los estudiantes tuvieron que resolver un cuestionario durante diez minutos; luego, se les dio la opción de elegir entre una manzana o una barra de chocolate; y finalmente se les consultó si querían hacer una donación de dinero a una organización que regala juguetes y libros a los niños.

Los resultados del primer experimento arrojaron que los estudiantes que se encontraban en la habitación ordenada eran dos veces más propensos a escoger la manzana y donaron mayor cantidad de dinero que los estudiantes de la habitación desordenada. A partir de ello, los investigadores concluyeron que los espacios ordenados inspiran disciplina, elecciones saludables y rectitud ética. Es decir, confirmaron que los ambientes ordenados llevan a reproducir comportamientos que son bien vistos en la sociedad y que cumplen con lo que ésta espera de los individuos que la conforman.

El segundo experimento convocó a 48 estudiantes americanos, repartidos –de nuevo- en dos habitaciones. Para la ocasión, se les pidió a ambos grupos que pensaran y enlistaran al menos 10 nuevos usos para unas pelotitas de ping-pong. Una vez que terminaron y se procesaron los resultados, los investigadores se encontraron con que los estudiantes que estaban en la habitación desordenada consiguieron anotar usos más creativos que los propuestos por los participantes de la habitación ordenada.
Al respecto, los investigadores dicen que los ambientes ordenados representan virtudes rígidas y el correcto camino a seguir; mientras que los ambientes desordenados alientan a las personas a romper con estas convenciones, algo necesario para ser creativo. En conclusión, estar en un ambiente desordenado tendría un efecto estimulante en la creatividad.

“Ser creativo está ayudado por romper con la tradición, el orden y la convención, y un espacio desordenado parece que ayuda a las personas a hacer esto”, explican.
Finalmente, el tercer experimento buscaba analizar los efectos del espacio en la preferencia por lo tradicional frente a lo nuevo. Para ello, se convocó a 188 adultos americanos a quienes se les pidió que eligieran nuevos componentes para su dieta. Para el estudio, se les agregó etiquetas a los productos: unas decían “Clásico” y otras decían “Nuevos”.

Los resultados arrojaron que los adultos que se encontraban en la habitación ordenada eran más propensos a elegir los alimento con la etiqueta de “Clásico”, mientras que quienes estaban en la otra habitación optaban más por los rotulados con la palabra “Nuevo”. Es decir, este tercer experimento demostró que los ambientes ordenados afectan la preferencia de las personas por lo tradicional -dejando de lado lo novedoso-.

Cada uno de estos experimentos confirmó la hipótesis planteada al comienzo y sugirieron que “los efectos de orden físico son amplios y tienen muchos matices. Los ambientes desordenados parecen inspirar librarse de la tradición, producir nuevas ideas. Entornos ordenados, por el contrario, fomentan las convenciones dadas y lo seguro”.
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Afecta el porno, a las relaciones sexuales en pareja?



Por Miguel Ayuso

"Los datos son confusos, debido en gran parte a la dificultad para recopilar cifras al respecto, pero no cabe duda de que el acceso libre y gratuito al porno en internet está cambiando enormemente la forma en que disfrutamos de la sexualidad. Casi todos los hombres ven porno, pero hay quien lo lleva mejor, peor y rematadamente mal, hasta el punto en que la adicción a la pornografía ha destrozado su vida sexual.


Isaac Abel era uno de esos jóvenes que, siendo adolescente, se enganchó al porno de forma preocupante. Fue consciente de su adicción, dejó de consumir porno y lo habló con sus amigos, pero nunca pensó que sería tan difícil hacer el amor con su pareja dejando a un lado las costumbres heredadas de la pornografía.

“No quiero desprogramar mi mente para que sea estéril”, confiesa Abel en Salon. “Quiero sexo que sea bueno y saludable. Estoy tratando de curar, o reprogramar, mi sexualidad después del porno. Pero no es sólo una cuestión de restricción o la superación de la vergüenza. La clave reside en responder la confusa pregunta: ¿Qué debería atraerme?”. Por mucho que lo ha intentado, confiesa Abel, es incapaz de disociar el sexo en pareja de sus fantasías. Es consciente de que sus fantasías son sólo fantasías, pero cuando hace el amor con su pareja siente que la está utilizando, que está, sencillamente, masturbándose.



El testimonio de Abel bien podía encajar en la mente de muchos adultos de hoy en día que, tras vivir una adolescencia plagada de porno, tienen ahora dificultades para entablar relaciones sexuales con normalidad. El fenómeno de la pornografía no es novedoso, pero sí lo es su acceso universal, gratuito y fácil de ocultar. Antes se guardaban las revistas debajo del colchón y se grababan cintas VHS que pasaban de mano en mano en el Instituto, pero de un tiempo a esta parte, asegura Alexandra Katehakis, terapeuta y directora del Center for Healthy Sex de Los Ángeles en Psychology Today, el porno se ha convertido en la fuente primaria de educación sexual de la mayoría de adolescentes, lo que puede llegar a dañar su desarrollo sexual a nivel cerebral.


“Entre los 12 y 20 años el cerebro humano atraviesa un período de gran plasticidad neuronal”, explica Katehakis. “El cerebro se encuentra en una fase maleable durante la cual se realizan miles de millones de nuevas conexiones sinápticas”. Esto, asegura la psicóloga, nos hace más vulnerables a la influencia de nuestro entorno: “Cuando un adolescente consume pornografía compulsivamente, su química cerebral puede amoldarse a las actitudes y situaciones que está observando. Lamentablemente, la pornografía pinta un cuadro poco realista de la sexualidad y de las relaciones que puede crear una serie de expectativas que nunca se cumplirán en la vida real”.



Un problema para los jóvenes (que luego serán adultos)

El porno no es malo para la sociedad; desde su universalización han disminuido enormemente los crímenes sexuales, incluidos el exhibicionismo, las violaciones y el abuso infantil. En la mayoría de los casos ni siquiera podemos hablar de que los jóvenes tienen una adicción al porno, pero no cabe duda que el consumo masivo de porno por parte de los adolescentes puede constituir una rémora a su desarrollo sexual posterior: un número creciente de jóvenes sanos, usuarios de pornografía, experimentan problemas de eyaculación precoz, disfunción eréctil y erecciones lentas.


No es que los jóvenes no sepan que el sexo en la vida real es muy distinto al de las películas porno, pero su cerebro se acostumbra a ello y, cuando se enfrentan a la cruda realidad, son incapaces de satisfacer a sus parejas y a ellos mismos. En el porno todos los penes y las tetas son más grandes (mucho más grandes), las erecciones son instantáneas y duran hasta el infinito, todas las mujeres tienen tendencias exhibicionistas y nadie eyacula antes de tiempo, pese a que en la realidad un tercio de los hombres de todas las edades sufren eyaculaciones precoces con frecuencia.

Pero esto no es lo peor del porno, lo peor es que no enseña cómo debe hacerse el amor en pareja para que resulte satisfactorio para ambas partes. “Después de algunas palmaditas en los pechos y tal vez un poco de cunnilingus, el resto es felación y coito”, explica Michael Castleman, uno de los más reconocidos periodistas de sexo de Estados Unidos, en su blog. “Por supuesto, los genitales son importantes para hacer el amor y el sexo oral puede ser maravilloso. Pero normalmente los genitales no funcionan bien si antes no se trata con delicadeza y amor el resto del cuerpo. El sexo pornográfico se centra en exclusiva en los genitales”.
Comparado con los hombres, las mujeres necesitan mucho más tiempo para calentarse y sentirse a gusto con el intercurso sexual. La mayoría necesitan entre 30 y 45 minutos de besos, abrazos, masaje mutuo de todo el cuerpo y sensualidad creativa y juguetona antes de entrar en harina. Y la cruda realidad es que la mayoría de los jóvenes que hoy tienen menos de 30 años no tienen ni idea de todo esto: han aprendido, erróneamente, que el sexo es otra cosa, y los preliminares, sencillamente, les aburren.
Aprendiendo a disfrutar del sexo real

Para redescubrir el sexo no hay que demonizar el porno, ni condenar las fantasías asociadas a éste: hay que reinterpretarlo como lo que es, una fantasía. “Es muy importante que, al igual que los adolescentes reciben educación sexual en la escuela, y saben, o deberían saber, qué es la pubertad, qué son las hormonas o qué es el sexo seguro, sepan que el porno está ahí y que es una fantasía, que no es real y que no es algo que deban hacer con su novia”, explicaba la exactriz porno Sasha Grey en El Confidencial. “Si no se habla de ello los chicos asumen que es lo normal”.


Abel empezó a disfrutar del sexo no pornográfico cuando descubrió que sus fantasías no eran “malas” por sí mismas, eran “malas” en la medida en que reforzaban actitudes y dinámicas perniciosas. “Necesito enfocarme menos en evitar los sujetos de mis fantasías pornográficas  y más en deshacerme de las dinámicas que conllevan –adicción, soledad, voyerismo…–. De esta forma puedo incorporar otras dimensiones de la sexualidad que hasta ahora había excluido del sexo: sensualidad, emoción y concentración"
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